Gurús y charlatanes en la Red

Según la Wikipedia, en sentido figurado, el término gurú es utilizado para denominar a una persona que posee ciertas cualidades que hacen de él un experto en una materia concreta. Mientras que un charlatán es una persona que practica algún tipo de estafa con el fin de conseguir beneficio económico o alguna otra ventaja mediante el engaño o la superchería. Además, nos dice que todo charlatán debe tener alguna habilidad especial, la más común es el don de la palabra, mediante la que logra embaucar a su audiencia, por lo general inculta en la temática que el charlatán postula.

De todo hay en la blogosfera como en la viña del señor, desde los expertos (gurús) en una determinada materia que, entrada a entrada, van aportando sus puntos de vistas y describiendo o hasta marcando tendencias hasta aquellas personas que van escribiendo o comentando sus experiencias o inquietudes. Pero, siempre hay un pero, nos encontramos con esos falso gurús, que como los charlatanes clásicos consiguen embaucar a una parte importante de su audiencia, imponen una falsa autoridad y, sobre todo, su actividad persigue conseguir un beneficio económico o alguna otra ventaja.

En estos últimos días, las personas que nos acercamos a la Red con una cierta mirada crítica, hemos podido observar alrededor de la agonía y quiebra final del modelo de negocio de Mobuzz.tv como algún que otro «Charlatán 2.0» se ha manifestado con gran vehemencia.

Aunque se ha escrito mucho sobre Mobuzz y en Google podemos encontrar mucha información sobre el tema, es de destacar lo que ha pasado estos últimos días. Una crónica jugosa que nos ha permitido observar determinas dinámicas y comportamientos de la blogosfera hispana.


El 4 de Noviembre, se inicia una campaña viral para recolectar, a través de donaciones, dinero para salvar Mobuzz. Campaña que es liderada por la «crème de la crème» de la blogosfera: Julio Alonso, Enrique Dans, Ricardo Galli, Martín Varsavsky, y otros…el mensaje que transmitió la «crème de la crème» es que: Mobuzz se estaba quedando sin dinero; su idea de negocio es buena; sus fuentes de ingresos no están tan desarrolladas como necesitaría; las rondas de financiación se han retrasado; y necesita ayuda para sobrevivir durante tres meses mientras cierran una nueva ronda de financiación.

El 10 de Noviembre, se da por finalizada la campaña viral con una importante polémica por la falta de claridad y la sensación de manipulación que la acompaño. Un «prestigioso» profesor e investigador, promotor de la campaña y con vínculos con Mobuzz escribió lo siguiente: «Lo que no esperábamos ni locos, y nos sorprendió enormemente, fue la velocidad de reacción de potenciales inversores y empresas interesadas en la actividad de Mobuzz, que creían en el proyecto, podían ofrecer dinero, sinergias, acuerdos u otro tipo de cuestiones, que a la postre han terminado aportando los factores que ahora pueden salvar a Mobuzz».

El 25 de Noviembre, Mobuzz cierra la «ventana» sin haber conseguido la financiación anunciada. Hasta el momento, la «crème de la crème», no se han pronunciado por el momento. Deberían, son los que hasta el momento dictan doctrina y marcan tendencias de cómo tienen que se los negocios en la Red. Un silencio preocupante porque Mobuzz es la crónica una ilusión en la Red y porque ya sufrimos los efectos de la burbuja punto.com y de los falsos gurús. De aquella experiencia algunos tomamos notas de aquella crisis.

Alonso, Dans, Galli, Varsavsky y otros, tenéis una gran responsabilidad, muchos jóvenes en la Red con espíritu emprendedor siguen vuestras indicaciones y, por tanto, tenéis que analizar con objetividad lo que ha pasado y explicarlo, a lo mejor tenéis que realizar una autocrítica y aceptar críticas. Es vuestro reto inmediato porque la frontera entre un gurú y un charlatán es muy frágil.

Para identificar un charlatán 2.0, podemos recurrir a la Wikipedia: «la charlatanería no permite la apertura a críticas puesto que su cuestionamiento y análisis demostrarían que se trata de prácticas fraudulentas».

Sería interesante que en la blogosfera se pueda abrir un verdadero debate con rigor sobre tendencias y otros temas en la Red.
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